
sábado, 16 de enero de 2010
sentido por: indefinible esencia en 16:44 1 miradas cómplices
viernes, 15 de enero de 2010

sentido por: indefinible esencia en 11:53 2 miradas cómplices
jueves, 14 de enero de 2010

sentido por: indefinible esencia en 9:23 1 miradas cómplices
jueves, 7 de enero de 2010
amor y vals

La siguiente historia duró lo que dura un vals, ni un compás más, ni un compás menos, siempre de 3 por 4. La melodía en sí no tiene importancia, era una simple banda sonora, o el telón del inicio y final.
Ella era bailarina, el, bailarín, y quiero pensar que fue el destino quien los hizo coincidir, quiero pensar que ambos estaban en el momento correcto en el lugar correcto, y que no tuvo nada que ver con su común profesión.
Un salón, con barras de madera y parquet, luz natural y un vals sonando, ella aprende los pasos, sola. Un, dos, tres, un, dos, tres… aparece él, y sin preguntar, baila con ella (da la casualidad que eso ocurre en el momento en que suenan los violines). Se crea una situación que mientras se vive simplemente se vive (valga la redundancia), pero cuando ya ha sido vivida te parece extraña. Qué bonito es lo extraño.
Esa clase fue el final del principio, lo siguiente pasó rápido, se conocieron, se enamoraron, y bailaron. El baile era lo que los mantenía juntos, la razón, ensayaban y ensayaban, juntos y no juntos. Incluso una vez bailaron por separado, en distintos lugares, pero a la vez. Eso nunca lo supieron.
No se confesaron su amor en palabras, solo bailando (sobre todo cuando sonaban los violines). Finalmente hubo la actuación final, un salón de actos antiguo, un público ansioso, y una melodía sonando. La última nota, el público aplaude, y él se va. Ella no lo evitó, él no la espero, y nadie los acusó de cobardes, porque el vals había terminado.
sentido por: indefinible esencia en 5:15 1 miradas cómplices
lunes, 6 de julio de 2009
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor, alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan só1o a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eras.
sentido por: indefinible esencia en 13:33 0 miradas cómplices
jueves, 2 de julio de 2009
Adesso è tutto così semplice
Con te che sei l’unico complice
Di questa storia magica
Sincerità
Un elemento imprescindibile
Per una relazione stabile
Che punti all’eternità
Adesso è un rapporto davvero
Ma siamo partiti da zero
All’inizio era poca ragione
Nel vortice della passione
E fare e rifare l’amore
Per ore, per ore, per ore
Aver poche cose da dirsi
Paura ed a volte pentirsi
sentido por: indefinible esencia en 12:28 0 miradas cómplices
jueves, 18 de junio de 2009
sentido por: indefinible esencia en 5:10 1 miradas cómplices
jueves, 11 de junio de 2009
Instrucciones para llorar.
Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
sentido por: indefinible esencia en 13:13 1 miradas cómplices
viernes, 5 de junio de 2009
¿Qué es tu realidad?
¿Qué es este universo lleno de estupor?
¿Qué forma la simiente?
¿Quién es el cubo de la ruda del universo?
¿Qué es esta vida más allá de la
forma que impregna las formas?
¿Cómo podemos entrar en ella plenamente,
por encima del espacio y del tiempo,
de los nombres y de las connotaciones?
El criado palideció del susto y salió corriendo dejando tras de sí las compras y la mula. Jadeando, llegó a casa de su amo.
- Amo! amo por favor, necesito un caballo y algo de dinero para salir ahora mismo de la ciudad... si salgo ya mismo quizás llegue a Tamur antes del anochecer... por favor..
El señor le preguntó sobre el motivo de la urgente petición y el criado le contó a trompicones su encuentro con la muerte. El dueño de la casa pensó un instante y, acercándole una bolsa de monedas, le dijo:
- Está bien. Sea. Vete. Llévate el caballo negro, que es el más veloz.
-Gracias, amor - dijo el sirviente. Y, tras besarle las manos, corrió al establo, montó al caballo y partió velozmente hacia la ciudad de Tamur.
Cuando el sirviente se hubo perdido de vista, el acaudalado hombre caminó hacia el mercado en busca de la muerte.
- ¿Por qué has asustado a mi sirviente?- le preguntó en cuanto lo vió.
- ¿Asustarlo yo? - preguntó la muerte.
- Sí - dijo el hombre rico - Él me ha dicho que hoy se ha cruzado contigo y lo has mirado amenazadoramente.
- Yo no lo he mirado amenazadoramente - dijo la muerte- Lo he mirado sorprendida. No esperaba verlo aquí esta tarde. Porque se supone que debo recogerlo en Tamur esta noche.
sentido por: indefinible esencia en 5:55 1 miradas cómplices
martes, 26 de mayo de 2009
viernes, 22 de mayo de 2009
Hasta entonces nunca me habían aterrado de esta forma los aeropuertos. ¡Lléname de abrazos, lléname de besos! que creo que anunciaron tu vuelo. Y entre lágrimas tu figura es devorada por la gente, y una fiera malholiente clava en mi alma sus afilados dientes. Sus afilados dientes.
Quedo con el sabor metálico de la soledad y deshojo el calendario. Tengo miedo, tengo frío y dudo, y hago repaso. Fugaz e indeterminada, como un sueño ha comenzado esta historia y no sé, en verdad, si fue real.
Quién me iba a decir que te iba a encontrar una noche casual, yo ejerciendo de torpe sentimental.
- "¿Qué haces aquí?" - A punto estaba de marcharme - "qué bueno es encontrarte". -
Y tú y yo inmóviles, y en torno a nosotros giraban colores, pasaban horas, rostros. Pasaban horas, rostros.
Pero nada de esto era importante, "así que háblame de ti y no pares". Apenas te dejaba la música con su metralla. "Cuéntame cómo era todo antes". Aunque seriamente dudo si en verdad hubo un antes, sólo recuerdo bien, con nitidez, que hubo un después.
Entre empujones, entre la gente, me acerco torpemente con taquicardia adolescente, en aquel bar donde no entra ni un rayo de luz, sé que fuera, sé que fuera amanece. Sé que fuera amanece.
Nuevos reencuentros, nuevas confesiones, y de repente me veo perdida en un aeropuerto, con las pesadillas que día a día me acompañan, cotidianas, con las que me atormento:
A qué son bailan tus caderas, qué sudores te alimentan, tengo tanto miedo de que olvides el camino de regreso, el camino de regreso.
sentido por: indefinible esencia en 12:12 1 miradas cómplices
miércoles, 20 de mayo de 2009
No te dejará dormir este estrépito infinito
que intenta llenar los días de tinieblas y enemigos.
Una estruendosa jauría se empeña en hacer callar
las preguntas, los matices, el murmullo de ojalás.
Ruido de patriotas que se envuelven en banderas,
confunden la patria con la sordidez de sus cavernas.
Ruido de conversos que, caídos del caballo,
siembran su rencor perseguidos por sus pecados.
Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza.
Ruido de iluminados, gritan desde sus hogueras
que trae el fin del mundo la luz de la diferencia.
Ruido de inquisidores, nos hablan de libertades
agrietando con sus gritos su barniz de tolerantes.
Nunca pisa la batalla tanto ruido de guerreros,
traen de sus almenas la paz de los cementerios.
Háblame de tus abrazos, de nuestro amor imperfecto,
de la luz de tu utopía, que tu voz tape este estruendo.
Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza.
sentido por: indefinible esencia en 4:57 2 miradas cómplices
martes, 19 de mayo de 2009
miércoles, 13 de mayo de 2009
Recuerda que cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular su savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, sientate y aguarda. Respira con confianda profundidad con la que viniste al mundo, aguarda y aguarda más aún. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve.
Ve donde el corazón te lleve.
sentido por: indefinible esencia en 15:48 2 miradas cómplices
martes, 12 de mayo de 2009
¿De donde sale tanto sentimiento George? Perdon si te llamo por el nombre, pero te conozco desde que nací, así que es como si fueramos amigos.
Allí donde estes, quiero darte las gracias por hacerme feliz.
Un genio, eso es todo.
sentido por: indefinible esencia en 4:32 4 miradas cómplices
jueves, 7 de mayo de 2009
Querido tú:
Londres siempre me ha gustado, tiene algo que me cautiva, quizás su color, o su gente. Puede que sea un conjunto de cosas, es algo indescriptible, pero me cautiva. Tengo miedo a echarte de menos, aunque echar de menos te da algo en que pensar, pero recuerda que desde allá te enviaré cartas con olor a londres, y flores de la calle, y quizas incluya un poco de mágia de esa que te gusta tanto, aunque no se si cabrá en el sobre, pero bueno, algo se me ocurrirá.
Sabes? La sensación de que se va a cumplir algo que llevas esperando toda tu vida es extraña, no digo diferente, digo extraña. En el fondo me hace sentir un poco culpable, o me hace tener miedo porque las cosas van demasiado bien, pero no me culpes por eso, culpa a mi afan de darle vueltas a las cosas. Mientras tanto, seguiré soñando en los días que vendrán (como siempre he hecho y siempre haré) y seguiré pensando en como meter la magia en el sobre.
ah! y si aún no sabes que regalarme para mi cumpleaños, que sea un paraguas, o mejor dos.
sentido por: indefinible esencia en 16:34 1 miradas cómplices
lunes, 4 de mayo de 2009
sentido por: indefinible esencia en 11:23 2 miradas cómplices
sábado, 2 de mayo de 2009

y dónde, en que momento, en que palabra, se deja de querer y dónde, en que lugar, por que razón, se deja de sentir
sentido por: indefinible esencia en 17:13 2 miradas cómplices
viernes, 1 de mayo de 2009
Entre tú y mis ideas
Que yo sin ellas
soy un hombre perdido
Si me das a elegir
Entre tu y la gloria
Para que hable la historia
sentido por: indefinible esencia en 3:15 1 miradas cómplices
jueves, 30 de abril de 2009

un pájaro y un pez podrían enamorarse. Pero, ¿dónde vivirían?
bufff.. odio la realidad, pero bueno, es el único sitio donde puede comerse un buen filete.
sentido por: indefinible esencia en 6:04 1 miradas cómplices
























